lunes, 6 de diciembre de 2010

Reconstruyendo el último (literalmente) Mundial

Cuando los griegos conquistaron la Copa Europea de Naciones en 2004 supe que algo andaba mal.

Simplemente no podía creer que un equipo como ese, a base de golecitos en tiros de esquina y de "anular al rival teniendo  la pelota", se llevara un torneo internacional de cierto prestigio.

Bueno, me dije, jugaron horrible pero tuvieron un poco de suerte, además aunque sea un par de milenios tarde, va por Diógenes y Sócrates.

En 2006 ls italianos se llevaron el mundial de manera parecida, llegando al límite de desquiciar al último gran Talento del futbol mundial. Los tiempos habían cambiado, más que gambetas, taquitos, pases y golazos, lo que contaba era llevar a la perfección un Sistema donde reinara una Eficiente Medianía.

Y esto fue precisamente lo que alcanzó el equipo español fue la culminación de esta idea tan moderna del futbol como un Sistema de piezas intercambiables. Todos capaces de defender en toda la cancha, el futbol total absoluto,  despojado de cualquier atisbo de imaginación.

No es que Iniesta no tenga el talento de soltar pase magistral, lo tiene, el problema es que ya no sorprende, uno lo ve venir. A veces entraba la bocha, a veces no, y entonces llegaba Puyol a rematar los corners y se acabó. El mejor ejemplo lo tuvimos en semifinales. A los 10 minutos estaba claro que los alemanes podían pelear todo lo que quisieran, pero no se iban a llevar el partido jamás. Nulas oportunidades, un bodrio total.

Antes, con Garrincha, Cruyff, Best y tantos otros, pero sobre todo Maradona, uno nunca sabía que iba a pasar. La inspiración definía al Genio. Todo era posible y sorprendente. 

El futbol actual tiene el campeón que se merece, el más eficiente sí, pero también el más miserable y amargo que haya habido: su mejor resultado fue un dos a cero contra Honduras. 

Lo peor de todo es el futuro que se despliega ante nosotros. Tenemos un leve indicio, para ganarle a este equipo en competencia oficial no existe otra manera que jugarle todavía más horrible. Y es posible, Suiza lo hizo, Holanda estuvo a punto y, lo más seguro es que Brasil también lo hubiera conseguido de darse el cruce en octavs de final.

No fue así y lo único que le queda al Historiador Pobre Pero Honrado (HPPH) es intentar dar una explicación.

 Es por eso que empezamos la serie "reconstruyendo el último mundial" la cual tomará el legado que dejaron un par de cascaritas mundialistas. 

Y ahora que la "deconstrucción" está tan de moda en el ámbito académico no ya como un método sino como filosofía hecha y derecha pero vacía, nosotros le tiramos a la reconstrucción. 

 


1 comentario:

  1. Estimado HPPH, efectivamente, es desesperante ver jugar al campeón del pase, es como ver al rey del biutiful caminar despacito y no tirar pierrotazos, la neta no se vale, lástima que forlán jugaba solo en Uruguay o que Honduras no tuvo al chocolate flores para evitar esos dos "golazos" llenos de taka taka, que podías esperar cuando la música la puso shakira.
    Saludos
    9

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